Capítulo V. La actividad administrativa de fomento
Concepto de actividad de fomento
La actividad de fomento consiste en incentivar positivamente a los particulares a desarrollar actividades de interés general, sin recurrir a la coacción (a diferencia de la limitación) ni sustituir la iniciativa privada (a diferencia del servicio público): la Administración estimula, pero no impone ni presta directamente.
Técnicas de fomento
- Honoríficas: distinciones y condecoraciones que reconocen públicamente determinados méritos o conductas (sin contenido económico directo).
- Jurídicas: ventajas de tipo legal (p. ej., exenciones o beneficios fiscales, ver Financiero I.1, lección 1) que favorecen indirectamente determinadas actividades.
- Económicas: las más relevantes en la práctica, con contenido patrimonial directo:
- Subvenciones: disposiciones dinerarias realizadas a favor de personas públicas o privadas, sin contraprestación directa, sujetas al cumplimiento de un determinado objetivo, la ejecución de un proyecto o la adopción de un comportamiento singular, ya realizados o por desarrollar.
- Créditos oficiales o avales públicos: facilitan el acceso a la financiación en condiciones más ventajosas que las del mercado.
Principios de la actividad subvencional
La Ley General de Subvenciones exige, con carácter general, la aplicación de los principios de publicidad, transparencia, concurrencia, objetividad, igualdad y no discriminación, así como eficacia en el cumplimiento de los objetivos y eficiencia en la asignación de los recursos públicos.
Procedimiento de concesión de subvenciones
Con carácter general, mediante concurrencia competitiva (comparación de solicitudes conforme a criterios objetivos predeterminados), aunque caben excepciones (concesión directa) en supuestos tasados legalmente, que deben interpretarse restrictivamente para no desvirtuar los principios generales.
Ejemplo práctico
Una convocatoria pública de subvenciones para la rehabilitación de fachadas de edificios históricos, en la que cualquier propietario interesado puede presentar su solicitud dentro de un plazo, y en la que se valoran las solicitudes conforme a criterios objetivos previamente publicados (antigüedad del edificio, grado de deterioro, valor histórico), es un ejemplo típico de concurrencia competitiva: garantiza los principios de publicidad, transparencia e igualdad exigidos por la Ley General de Subvenciones, frente a una eventual concesión directa y discrecional sin concurrencia, que solo cabría en los supuestos tasados legalmente.
Ideas clave
- La actividad de fomento incentiva sin coaccionar ni sustituir la iniciativa privada: técnicas honoríficas, jurídicas y (las más relevantes) económicas.
- Subvención: disposición dineraria sin contraprestación directa, sujeta al cumplimiento de un objetivo o comportamiento determinado.
- Principios de la actividad subvencional: publicidad, transparencia, concurrencia, objetividad, igualdad; concurrencia competitiva como procedimiento general de concesión.