Capítulo 10. El papel de los impuestos indirectos en una economía
Rasgos generales y justificación
Los impuestos indirectos gravan manifestaciones indirectas de capacidad económica: el consumo o el tráfico de bienes y servicios, sin atender directamente a la situación personal del contribuyente. Se justifican por su elevada capacidad recaudatoria, su menor coste de gestión relativo (recaudados a través de los propios operadores económicos) y su menor visibilidad para el contribuyente (se integran en el precio final).
Modalidades de imposición sobre el consumo
- Imposición monofásica: grava el consumo en una única fase de la cadena de producción-distribución.
- Imposición plurifásica en cascada: grava cada fase de la cadena sobre el valor total, generando un efecto acumulativo indeseado.
- Imposición sobre el valor añadido: grava únicamente el valor añadido en cada fase (mediante el mecanismo de deducción del impuesto soportado), evitando el efecto cascada — el modelo dominante hoy en Europa (el IVA).
Funcionamiento del IVA europeo
El IVA es un impuesto plurifásico no acumulativo: cada operador de la cadena repercute el impuesto a su cliente y deduce el impuesto que a su vez ha soportado en sus propias compras, de modo que solo ingresa a la Hacienda Pública la diferencia (el impuesto correspondiente al valor que él mismo ha añadido); el consumidor final, que no puede deducirse nada, es quien soporta finalmente la totalidad de la carga del impuesto.
Los impuestos especiales y la fiscalidad “verde”
Gravan el consumo de determinados bienes concretos (alcohol, tabaco, hidrocarburos), con una finalidad no solo recaudatoria sino también extrafiscal: desincentivar consumos considerados socialmente indeseables (por motivos de salud pública) o corregir externalidades negativas (impuestos medioambientales o “verdes”, en conexión directa con la corrección de externalidades estudiada en el capítulo 3).
Ejemplo práctico
En la venta de un mueble, el fabricante repercute IVA al mayorista, que a su vez lo repercute al minorista, que finalmente lo repercute al consumidor; en cada fase, cada operador deduce el IVA que soportó en sus propias compras (materias primas, mercancía) e ingresa a Hacienda solo la diferencia, de modo que el impuesto no se acumula en cascada a lo largo de la cadena, y el consumidor final —que no puede deducirse nada— termina soportando el importe total del impuesto sobre el precio final del mueble.
Ideas clave
- Imposición indirecta: sobre el consumo o el tráfico, sin atender a la situación personal del contribuyente; alta capacidad recaudatoria y baja visibilidad.
- El IVA (imposición sobre el valor añadido) evita el efecto cascada de la imposición plurifásica acumulativa mediante el mecanismo de deducción.
- Los impuestos especiales y “verdes” tienen, además de finalidad recaudatoria, una finalidad extrafiscal (desincentivar consumos indeseables, corregir externalidades).